lunes, 27 de marzo de 2017

Deberíamos pensar más y jugar menos

Las maquinitas. Este término -interiorizado ya en todos los seres humanos y desde hace unos años- engloba todo aquel artilugio que distrae a cuanto ser viviente hay sobre la tierra y las posee. Entiéndase, PlayStations 3, 4, 5, 18, 24... WI, todos los juegos que necesiten pantalla e incluso tablets y hasta móviles, si exageramos un poco. 
Adultos, niños, adolescentes (no se salva ninguna edad) se idiotizan frente a una máquina e involuntariamente se vuelven un apéndice de ésta, no al contrario como se cree. Es la máquina la que domina, la que controla, la que exige: "deja que termine este nivel". 
Ese control maquina-hombre ha traído el cambio total de la sociedad. 
Empezamos por algo que ya es bien sabido y manoseado incluso: el fin de las relaciones cara a cara. Los adultos con sus grupos en las redes sociales y los chicos con... ¡las maquinitas! 
Seguimos con el cambio en el comportamiento: nos hemos vuelto más individualistas. Yo con lo mío, en mi espacio y en mi tiempo. Y ese "mío" es... una pantalla, no importa cuál.
Continuamos con la falta de concentración: los niños aprenden para el examen. Entregado el examen ya ¡ni siquiera se acuerdan de las preguntas! Los adultos sufren una aterradora pérdida de memoria, de lenguaje y de capacidad de conversación. Miembro que no se usa se atrofia, ya se sabe.
La lectura se volvió tan antigua como los dinosaurios, el cine -a no ser que se trate de juegos, legos y "aironmanes"- no llena salas, la música es ZUMBA única y absolutamente. No le hablemos a un niño, de Mozart. Preguntará si es un nuevo modelo de la PSP (Play Station por si hay algún abuelito nonagenario leyendo. Son los únicos que se salvan de toda esta historia). 
Los seres humanos hemos perdido más que ganado en el siglo XXI. Al menos aquellos que tienen una "maquinita" en sus vidas. Hemos perdido al ser humano. No conversamos (hablar lo hace cualquiera), no compartimos y, lo peor, cada vez pensamos menos. 
Ese rincón del pensamiento que se volvió ya común en cuanta guardería hay, debería ser extensivo a los adultos. Deberíamos pensar más y jugar menos. Pensemos en que la vida puede reducirse a un juego, y hasta puede ser vivida como un juego; pero... no es un juego y mucho menos una "maquinita".

domingo, 10 de enero de 2016

Les voy contar un secreto

Mirando, mirando, me di cuenta de que escribo en todas partes y me he olvidado de éste mi propio espacio.
Es un crimen imperdonable en este mundo virtual. Así como en la "antigüedad" no podías olvidar enviar un fax, escribir un memorando o congregar a tu gente para una reunión; ahora es condenable NO twittear, NO publicar en Facebook o poner la manita con el dedo arriba, NO publicar fotos tontas o inteligentes en Instagram, NO hacer círculos en G+ y ¡Dios Santo! NO escribir en tu blog. ¡Eso ya es para cárcel!
Pues cometí ese crimen imperdonable. Doblemente imperdonable en mi calidad de escritora. NO hay excusa, lo sé. No sirve decir que tengo muchas webs que revisar, que tengo demasiados mails que responder, que hay tantas videoconferencias que oír, tantos inconformismos o aprobaciones que twittear, tantos... 
No hay justificación para no escribir. Al menos, yo no la tengo. 
Es el mayor de mis placeres, el mayor de los dones y el mayor de los tesoros secretos. Sí, es un secreto escribir porque a pesar de que lo hacemos para que nos lean, quienes escribimos nos sentamos solos, en un silencio lingüístico -no mental- y en un ensimismamiento que nos hace secretear en voz baja al mundo entero. 
Para escribir es necesario encontrarnos con nosotros mismos y, mirando una pantalla en blanco, transcribir nuestros sentimientos, pensamientos y reflexiones. Para escribir debemos sacar nuestro mejor yo para lograr algo que valga la pena. Tenemos que estrujar nuestra mente y nuestro corazón. Y también nuestra alma, tenemos que contarnos nuestros propios secretos. 
Prometo volver a secretearme. Prometo volver a contar en tono bajito para que todo el mundo me oiga y para quien me quiera leer; porque no olvido que quiero que oigan mi secreto... ¡para eso escribo!

lunes, 6 de octubre de 2014

Se me perdió el Ser

Creo que archivé mi ser de escritora en algún lugar, debajo de los "urgentes" y los "inmediatos". Mea culpa.
Me sigue pareciendo absurdo que le demos valor al hacer, sobre el ser. ¿Es más importante contestar llamadas, entrar en cuanta red social o comunidad virtual hay, estar presentes en el mundo virtual más que en el fáctico? Parecemos bichos raros si hablamos, si expresamos nuestros sentimientos, si le damos paso a las conversaciones profundas o nos reunimos a hablar del ser humano.
Perdimos la cercanía; aunque, curiosamente, ahora estamos más cerca que nunca. Ahora resulta que todos estamos en todos los sitios. Con esto de que todas las redes virtuales de comunicación están conectadas y de que todos -mejor o peor- tenemos un dispositivo móvil con el que acceder a ¡todo!, nunca hemos estado tan cerca unos de otros. Superamos barreras geográficas, raciales, idiomáticas y sociales; peeeero nunca tampoco hemos estado tan lejos. Tenemos cientos de amigos y ninguno verdadero. Leemos cientos de publicaciones y no nos enteramos de nada. Vemos cientos de canales a la vez y no sabemos de que se habla en ninguno. Globalizamos tanto la comunicación que creyendo acercarnos nos distanciamos porque todo está fragmentado. 
Nada de lo esencial importa. Nos perdimos entre tanta clave, tanto usuario, tanto número, tanta web... 
¿Recordamos el cumpleaños de nuestros amigos, los verdaderos?
¿Nos cuentan ellos sus problemas?
¿Los escuchamos cuando deciden contarlos?
¿Alguien nos oye a nosotros?

Se nos perdió el ser.

martes, 12 de marzo de 2013

Esto de las redes

Ésto de las redes ¿nos acerca o nos aleja? ¿Nos permite comunicarnos o sólo informarnos? ¿Estamos entrando en una barahúnda de power points, presentaciones, vídeos, informes, artículos web que más que informarnos nos confunde? ¿Estamos cambiando al mundo o el mundo nos cambia a nosostros?
Cuanto más leo más me siento en una película de ciencia ficción o, más bien, más veo que las otrora películas de ciencia ficción no lo eran, eran adelanto de una realidad ya existente.
¿Estamos preparados para esa realidad?
Uff, demasiadas preguntas y hasta ahora ninguna respuesta unánime.¡Qué miedito!

lunes, 4 de febrero de 2013

La España nuestra de cada día, reflexión

Leí ayer, en el periódico, que durante el mes de enero se dio a conocer a la opinión pública un "caso de corrupción" o motivo de escándalo cada día. Si eso es enero, ¿tendremos 365 casos este año? ¡Válgame Dios! 
El problema no es que se den a conocer, el problema es que sucedan y, peor aún, el problema es que en muchos de ellos los responsables no reciben el justo castigo (ni el justo ni ninguno, a decir verdad). 
Eso no es óbice para que los españoles medios sean "castigados" por el despilfarro con el que vivieron la década anterior al inicio de la crisis -léase año 2008, declarada o no por el gobierno de turno-. 
Pedimos las cabezas de los que no están siendo castigados por delitos simplemente porque los españoles están siendo castigados por delitos no punibles. El despilfarro, al fin y al cabo,  sólo le compete al individuo. En otras palabras: allá cada quién con su cada cuál. Si yo gasto como loca, yo pierdo y eso a nadie le importa, siempre y cuando no tenga consecuencias que afecten a otros, claro.
Todo esto viene a cuento porque nos creímos la España Europea y somos una república bananera. Fuimos, somos y seguiremos siendolo hasta tanto no cambiemos la mentalidad política y social de que lo podemos todo y lo sabemos todo. Así actúan los caciques y los dictadores de medio pelo de las novelas más costumbristas latinoamericanas...

viernes, 30 de noviembre de 2012

Amigos, una especie en extinción... Sensación

Parece ser que la amistad es un bien en peligro de extinción. Así lo indican las estadísticas del día a día. La gente ya no se escucha, los amigos menos. La gente ya no conversa ni se reúne en tertulias, los amigos menos, la gente ha dejado de preocuparse por el otro, ¿los amigos? ¡Menos! Pregúntese a cuántos amigos puede llamar a las tres de la mañana simplemente para decirles que está triste, pero pregúntese, tambíén, cuántos pueden llamarlo/a para el mismo propósito.
Pregúntese cuántos están a su lado en las alegrías y en las penas y, finalmente, pregúntese, en medio del caos que vivimos, cuánta gente lo ama y a cuánta gente ama usted.

De "gurús" y tertulianos... Reflexiones

Es increíble la cantidad de consejeros, advisers, specialists, adjuntos... que hay en esta España nuestra. ¿No hay trabajo? Pues venga a empuñar la espada del conocimiento y, de repente, todos somos especialistas en algo. Todos nos volvemos gurús leyendo unos cuántos manuales de lectura rápida y consejos fáciles y ya somos coaches
Y el área del trabajo en el que más se nota es el de la comunicación. Cuanto "tonto" hay metido a periodista, a especialista, a "tertuliano", a... ¿Sabemos realmente que quiere decir tertuliano? o siguiera ¿de dónde viene la palabra?
No me extraña que la educación esté como esté, que la juventud esté como está y que nosotros los que pensamos sí, lo digo así de claro-, nos arranquemos los pelos debido a la desesperación de tanto loco suelto...

lunes, 11 de junio de 2012

NY Animation: The Schedule and The Chase

En la crisis ¡secretarias!

Una de las partes más importantes de esta crisis, anti-crisis, crisis de nuevo, rescate, no rescate... es la que le compete a los empresarios, sobre todo a los pequeños y medianos. Pobres hombres y mujeres que aún trabajando duro, están perdidos. Se acaban de salir sus fórmulas para sacar adelante sus empresas, se ahogan en sus gastos, las horas del día no les alcanzan, sus obligaciones van más allá de las puramente económicas pues tienen empleados por los cuales se sienten responsables... En fin el rosario de la aurora. Guían un coche para el que no tienen carnet, porque en época de crisis nadie sabe cómo guiar. Pero para eso están, los coaches, los consejeros, los amigos y, cómo olvidarlas: ¡las secretarias! Ellas si saben lo que hacen. Organizan, planifican, llaman, toman decisiones y ¡hasta sirven cafés!
No hay nada mejor que una secretaria eficiente para quitarle dolores de cabeza al jefe: espanta los cobradores, excusa a su jefe, le inventa reuniones y hasta le busca soluciones. Esas grandes olvidadas -que aunque no lo creamos siguen existiendo- son protagonistas de mi pequeño post. Y todo a propósito de un mini-video que vi y que me recuerda lo que es ser una "buena secretaria"...
Sin palabras me quedo.
Juzguen ustedes mismos y ¡diviértanse!

martes, 6 de septiembre de 2011

La gran mentira europea

Se avecina una nueva crisis según dicen los expertos. ¿Pero cuándo salimos de la otra? El crédito interbancario está en cero, Alemania está cansada de "rescatar" y rescatar", los paises de la UE no se UNEN quieren desunirse, no hay absolutamente ningún sitio de donde sacar dinero (será porque se busca en lugares errados), los países en riesgo de caer -entre ellos España- piden y piden dinero a Europa y venden y venden su deuda y como que nada resulta. ¡Y lo peor! Se avecina un segundo Lehman Brothers ¡pero en Europa! ´La chica esta, la nueva, la del FMI se empeña en advertir pero la gente no le cree. ¡Y va a pasar!
Mientras, en las bajas: "no nos enteramos de la misa un cuarto", estamos todos desempleados, no podemos pagar hipotecas, cuotas, deudas... Nuestros hijos tienen cada vez peor educación y nuestros padres cada vez peor seguridad social.
NO HAY DINERO. Pero ahora vienen unos cuantos con medidas milagrosas y ¡nos van a salvar!
Creo que ésta la gran mentira europea. Países que se creían estables y lo suficientemente  cohesionados para luchar contra el mundo, están a punto de acabar con la idea del Paneuropeísmo que ya esbozó Victor Hugo en los años 1800 y tantos.

¡Y ahora que ni se ha terminado de construir, lo vamos a destruir!

martes, 19 de abril de 2011

El miedo a internet

Estamos ya casi en la generación 4.0 de no sé qué. Internet ha sido y es infinito. Existe un espacio lleno de mensajes que flotan, van y vienen y que -desde el mismo momento en que le damos a la tecla enter o send-, dejan de pertenecernos para pertenecerle a... todos y a nadie.
Todos tenemos estamos "adscritos" a redes profesionales, sociales, páginas especializadas, blogs, etc. Ya nada nos pertenece realmente, todo es público aunque le marquemos reglas de privacidad. O veo mucha televisión o estoy segura de que todo lo que hacemos es factible de ser leído, mirado, auscultado y juzgado.
¿Quién y cómo se marcan los límites?
¿Llegaremos al punto de decirlo, hacerlo y pensarlo todo a través de la pantalla? ¿Perderemos total y absolutamente el contacto físico en aras de estar sentados frente a una pantalla y creer que nos "comunicamos" a través de ella?
De comunicación nada, de intercambio social nada, de conocimiento profesional algo, eso sí; pero ¿de cercanía humana?
Soy acérrima defensora del lenguaje humano, correcto y sobre todo, del intercambio personal, por eso me pregunto: ¿sienta lo mismo un abrazo virtual que uno real?

miércoles, 23 de febrero de 2011

Un pulso entre el caos y el orden

Terremoto en Nueva Zelanda, inundaciones en Australia, nevadas interminables en Estados Unidos, vientos huracanados en España.
El mundo árabe se convulsiona políticamente.
Occidente se derrumba económicamente.
Las sociedades se destruyen por falta de principios, de valores y de una autoridad y justicia claras.
No hay estados, no hay países, no hay sociedades. Hay conmigo, cientos de miles de millones de seres humanos que pisan un planeta, tal cual. Poco hay de más.
¿Habrá posibilidad de vivir una realidad más incierta? Y si ésta es la peor de las realidades ¿podremos sobrevivirla? Ésto es, literalmente, el caos. No sé si es lo que los físicos o los psiquiatras o los sociólogos definen, cada uno, como su propio caos. Lo que sí puedo decir es que es generalizado, en todos los ámbitos sociales y hasta en el planeta que habitamos. La tierra es reflejo de lo que hacemos en nuestras vidas y no está siendo nada bonito, correcto ni justo.
No hay metas claras, no hay caminos rectos y no hay, tampoco, ideas limpias ni libres que nos puedan guiar. Todos sabemos lo que hay que hacer y lo que tenemos que hacer ¿por qué no lo hacemos?
Y es, literamente, también, otra cosa. Es un pulso entre la tierra y el hombre, entre el ser y el existir.
Como ya es mi costumbre dejo la pregunta: ¿quien gana a quien?

martes, 15 de febrero de 2011

El "desubique"

Veo... ¿´Cómo se diría? ¿Ordas? No, automáticamente pienso en Atila y sus Hunos. ¿Cascadas? No, tampoco. No es un nombre que se aplique a lo que quiero decir. ¿Manadas? Demasiado animal. ¿Grupos? Bueno no lo sé. Lo que quiero decir es que veo cientos de miles de personas valiosas que andan deambulando por el mundo en busca de ubicarse; mental, sentimental, afectiva, laboral (y esto, en los días que corren, es importantísimo) y hasta lúdicamente.
Estamos todos, y cuando digo TODOS es toda la humanidad, completamente perdidos. Por más que creamos que somos y pertenecemos y participamos, lo único que estamos tratando de hacer es buscar un lugar en el que ubicarnos. Es lo que intentamos hacer desde que llegamos hasta que nos vamos -y no precisamente de una fiesta. Desde niños, en el colegio, intentando encontrar un lugar en nuestro curso; en la adolescencia tratando de alcanzar un liderazgo que ni sabemos que existe; en la vida adulta trabajando aquí y allá, construyendo nuestra carrera, amando y siendo amados y trayendo al mundo ¡más seres como nosotros! Ya en la vejez, vaya en la vejez cuando parece que todo está hecho, luchando por defender lo conseguido y evitando que nos "desubiquen".
Quien se sienta bien en la "zona cómoda" toda su vida... ¡Qué tire la primera piedra!

jueves, 9 de diciembre de 2010

Buscando empleo

Así de claro. Llevo año y medio tratando de reubicarme. He seguido a rajatabla el "Manual de búsqueda de empleo para españoles de España", publicado hace... los años que empezamos a quedar sin actividad laboral por culpa de una ya "desgastada e irresoluta" crisis y... nada. Aquello de: haga conocer a su círculo más cercano..., envié currívulos de la siguiente forma..., esté dispuesto a cambiar de... Todo está ya más que hecho y repetido. El autor del manualito sí encontró empleo y además se llenó de dinero casi como el chico de Facebook; pero los que leímos sus millones de recomendaciones o las de otros tantos manuales o guías, como que no.
La cosa empieza a tomar, entonces, otro cariz. ¿Seré yo Maestro? Como dijo Judas en el chiste que representa aquella noche aciaga. ¿Qué falta? e, incluso, ¿Qué sobra? ¿Dónde está el tan ansiado empleo? ¿A dónde recurrir? ¿A quién? "La verdad está ahí fuera...

miércoles, 27 de octubre de 2010

Sueños, las locuras de la noche...

Hoy voy a ser un ególatra y voy a hablar de mí.
Alguien me dijo que contara mis sueños. No tienen nada especial pero algo que a mí me parece de lo más normal parece ser que es excepcional:  sueño en colores y sueño todos los días desde que recuerdo. Sueño en primera persona y en segunda persona e, incluso, hay sueños en los que yo misma veo a una Maria Isabel que ve a otra que, a su vez, está soñando. Y, para los suspicaces, NO tengo varias personalidades. Sueño la mayoría de las veces cosas sin sentido, y las menos ¡afortunadamente! pesadillas horrendas. Tengo también sueños inconexos en los que me veo actuando en distintos escenarios y con personas de distintos ámbitos de mi vida todos los que -curiosamente- construyen una misma historia. Anoche entro en mi sueño un ex-novio y su actual esposa (vaya cosa) como invitados a un evento organizado por mi madre. La chica, muy maja ella, nos estaba ayudando a limpiar nuestra antigua casa, preparándolo todo para el ágape. De pronto estaba durmiendo en la que, supuestamente, era mi habitación, justo al lado de un jardín muy descuidado y del que pensaba que estaría lleno de ratones, repentinamente aparece en escena el cuidandero del jardín, un negro gigantesco que me trajo dos ratones blancos para matarlos a "linternazos" (era su arma de dotación) y pretendía hacerlo justo sobre mi almohada. Cuando me niego "por temor a los virus" de los ratones siento que otro está en mi espalda tratando de... ¡roerme!
Eso, cuando no me da por prepararle a mi hermana -que en mi sueño es aún una niña-, su excursión escolar, metiéndole Actimeles y plátanos en su mochila y prestándole mis camisetas...
Me gustaría saber si los sueños tienen algún significado o si son simples repeticiones de lo que nos ha impactado durante el día. ¡Vaya gracia! ¡Casi viivir dos veces la misma cosa! Porque -al menos en mi caso- tienen relación con lo sucedido en el día. (El caso de los ratones no, claro) Le tengo pánico a los ratones.
Eso sin contar cuando estoy en un tête a tête con algún personaje de la política internacional. Alguna vez me tocó Hugh Jackman...

"Sueña el rico en su riqueza
que más cuidados le ofrece...
Sueña el pobre que padece
su miseria y su pobreza...
Sueña el que a medrar empieza,
Sueña el que afana y pretende,
Sueñe el que alaba y ofende.
En el mundo en conclusión,
todos sueñan lo que son
aunque nadie lo entiende...
¿Que es la vida? Un frenesí.
¿qué es la vida? Una ilusión,
una sombra, una ficción
donde el mayor bien es pequeño
Toda la vida es sueño
y los sueños sueños son..."
Ya lo decía Calderón de la Barca...

lunes, 25 de octubre de 2010

Unos pocos números hacen la diferencia

Con rabia casi canina quedé al enterarme de las cantidades exorbitantes con que se "jubilan" quienes resultaron damnificados de la poda gubernamental reciente. Hablamos de seis cifras -ojo- no seis ceros, todo hay que aclararlo. Pero seis cifras de bruto anual (si es neto, apague y vámonos) para que muchos de ellos se dediquen a oir ópera, pasear por el campo o incluso calentar alguna silla en alguna Diputación... Es entregar dinero a mansalva cuando hay millones de personas en España que apenas viven con cifras de tres números. La diferencia la hacen, fíjense ustedes, los números.
Por unos números lloran las reinas de belleza si son demasiado altos en su tabla rasa, por unos números lloraron y hasta se quitaron la vida algunos en las cíclicas crisis económicas mundiales, por unos números cambia la situación financiera de una empresa y por unos números estamos a punto siempre de ganarnos la lotería, cuestión de número es también el que un niño apruebe o repruebe el curso (una asignatura más..., qué más da según los genios de Educación). De hecho, el común de los mortales de este malhadado quinquenio "hace números" para llegar a fin de mes.
Pero es que cuando los números "pasan de castaño a oscuro" en un país (como muchos otros) que maneja los números como los maneja -estadísticas absurdas sin atisbo de realidad- se da uno cuenta de que Pitágoras perdió su tiempo y de que quizás las cuentas no salen porque algunos o no saben de matemáticas o se hacen los que no saben...
Un dato: 1.400 millones de euros es lo que tendrá que crecer el presupuesto nacional para indemnizar a los altos cargos que salen de la actual "crisis ministerial".
¡Cómo no van a sonreir en las fotos!

jueves, 21 de octubre de 2010

Las manadas humanas del Serengueti

Todos a mi alrededor comparten la misma situación: desempleo. Estoy en el curso que mencioné hace unos días en una entrada anterior: "Aplicaciónes de gestión"; estudios que -al menos para mí- son realmente enredados: contabilidad pura y dura. El descanso, aunque se remite a la tradicional salida a tomar café también está dedicado al intercambio de páginas web de empleo o de ofertas. Hay cierto sentimiento de solidaridad entre los desempleados. No me gusta usar la palabra "parados" o "en paro". A mi modo de ver es algo así como decir "mantenido". Pura cuestión de imagen.
No es fácil asumir esta situación en ciertas etapas de tu vida. Comprendo perfectamente a aquellos que pasan de la década de los cuarenta, tienen responsabilidades económicas, familias que mantener y han trabajado toda su vida en cargos de responsabilidad. Como dirían los gallegos ¿"e agora que facemos?". Y agradezo no estar (del todo) en esa situación.
Está es una generación perdida -y no por falta de ideas ni de metas- sino de oportunidades y futuro.
Se me tacha, no sin cierta frecuencia, de pesimismo pero ¿quién logra mantener la sonrisa en los labios y el "talante" (nunca mejor dicho) en los tiempos que corren? Lo curioso es que aún queda quién lo logra, e incluso, nosotros mismos quienes nos encontramos en situación de "franca disponibilidad inmediata". Conozco luchadores natos que se levantan cada día a vivir sus propias batallas y ¡cada día con más ánimo!
Lo único que digo es que cuando los seres humanos tenemos situaciones comparables por alguna razón, actuamos como las manadas en el Serengueti: apoyándonos y -contadas veces- empatizando...

lunes, 18 de octubre de 2010

¿Wall Street, película, realidad, paranoia?

Wall Street. Pélícula que aunque parece ser segunda parte no es otra cosa que un remake de la primera. En mi humilde opinión, claro. ¿El gancho de la película? La caída de Wall Street debido a las hipotecas "subprime". Me vine a enterar ayer que los bancos americanos-justo los que han recibido subvenciones del gobierno ante su quiebra inminente- están cobrando hipotecas sobre propiedades pagadas en su totalidad. En ello ayuda una ley rusa que "nacionaliza" las propiedades de sus ciudadanos así estén en suelo extranjero. Pues los bancos aprovechan el tirón y se meten en la colada apropiándose de las propiedades. Esa fue una breve explicación de alguien que leyó el artículo o así lo entendí yo.
Me pregunto ¿se pueden aprovechar los bancos de tal tipo de leyes? ¿para que le sirve a un banco que presta servicios financieros de diverso tipos acumular propiedades inmobiliarias en general? ¿Es ésta otra de las "burbujas" planeadas a las cuales se refería "Gordon Gekko" en la película? Porque -aunque un poco descabellado- no sería raro que todo estuviera orquestado desde las altas esferas económicas o políticas para que los bancos piraña se comieran a las entidades menos solventes o con liquidez mínima en esos momentos. ¿Paranoia Mac Arthuriana?
 Vaya usted a saber lo que se cuece en la dimensión desconocida del tramado financiero mundial.... Pensemos...

miércoles, 13 de octubre de 2010

Una pelea muy contable

Corro el riesgo de perder a mis pocos seguidores si sigo en mi "silencio mudo". Cierto es que no tengo -al menos por ahora- novedades; pero en honor a ellos me siento en la necesidad de hablar. Llevo cerca de un mes peleándome con un tema que se me resiste: todo lo que tiene que ver con el debe, el haber, el pasivo y el menos pasivo. Me refiero a que la inteligencia (es un decir) de éste país a decidido poner a cuanta persona ve por la calle a estudiar con la excusa de que "estamos trabajando para España". Así es que habrá médicos metidos a alicatadores en cursos intensivos e ingenieros metidos a cerradores de colchón -profesión, que por cierto es nueva para mí- en cursos extra lentos porque como "estamos trabajando para el país"... Y así sucesivamente. Pues yo, humilde difusora de las ideas y de las palabras -entiéndase periodista y comunicadora- me veo metida en un curso para aprender a facturar y a sacar nóminas, algo que ni los mismos empresarios de este país saben "porque eso me lo hace la gestoría". Quiera Dios que ninguna gestoría se tope conmigo porque ahí no habrá crisis que valga será la hecatombe conmigo frente a contapluses, facturapluses y nominapluses. 
¡Y mira que hay gente a quien le gusta! 

jueves, 10 de junio de 2010

¡Paren el mundo que quiero bajar a ese señor! Sensación

¡Paren el mundo, que me quiero bajar!
Eso gritaba Mafalda en alguno de esos existenciales días en los que sus apabuyantes reflexiones de apenas una viñeta, contraían el corazón. Pues o paran el mundo y nos bajamos todos para reconstruirlo o... ¿qué?
¡Ése es el problema!
Nada, nada va a pasar. Seguiremos viendo impasibles como se destruye, seguiremos agüantando también impasiblemente como se acaba nuestra calidad de vida y ¡lo peor! seguiremos observando cómo pasan los días, los meses y -ojalá nunca- los años, y este "impasse" económico que lo lleva desbocado, no hace reacciónar al honorable.

Quiero reaccionar, pero este mundo está cambiando tan rapidamente que en vez de eso me estoy "atocinando". Me quedé sin trabajo por causas ajenas a mi voluntad: mi jefe falleció. Y en este caso, lamentablemente, con él se llevaron su historia. Desde ese entonces me he acercado a una realidad que no palpaba: esta sociedad mediocre ofrece soluciones mentirosas. ¡NO TODOS EN LA SOCIEDAD! Peeeero, no anda lejos la cosa.
El caso es que dentro de tanta "promesa memorablemente absurda" hay un derecho que se nos niega: el de poder vivir. Y vivir -para mí- significa, entre otras muchas cosas, poder trabajar. Hay muchos conmigo que queremos aprender, queremos aportar y queremos vivir cada día en el que nos levantamos con la ilusión de hacer lo que sabemos, de construir cosas e, incluso, de agüantar jefes imposibles.

Yo pido, imitando a Mafalda: ¡Paren el mundo que su rapidez no nos deja ver lo esencial!
Lo esencial, es permitir que los seres humanos seamos valorados por nosotros mismos, que nuestro saber hacer y saber pensar sea aprovechado, que uno de los derechos fundamentales del hombre: el derecho al trabajo, sea efectivo y sea correspondido con condiciones dignas.

Díganle al señor ese que cree que todo lo que sabe, que se dedique a lo suyo: ¡la zapatería! porque lo que es, gobernar, no tiene ni idea.
Y se me acaba de ocurrir otra cosa que pedir, imitando de nuevo a Mafalda:
¡Paren el mundo que quiero bajar a ese señor!